Mostrando entradas con la etiqueta Planeta DeAgostini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Planeta DeAgostini. Mostrar todas las entradas

Aviones de Combate a 1/72 gracias a Planeta DeAgostini

Los alemanes revolucionaron la industria militar aeronaútica, desde que el HE 178 voló por primera vez con un motor turboreactor el 27 de agosto de 1939, mucho camino se ha recorrido desde entonces. Aparatos como el ME 262 birreactor y el ME 163 Comet, aviones de caza operativos en la segunda guerra mundial, sorprendieron al mundo de los años 40 y marcaron la pauta para la evolución del avión de combate moderno.



Finalizada la segunda guerra mundial, los ingenieros de todo el mundo emplearon la tecnología alemana capturada y la propia para desarrollar hermosos cazas que equiparon las fuerzas aéreas de las potencias y pasíses aliados en su lucha por dominar los cielos. Planeta DeAgostini nos permite contar con una interesante colección de cazas y aviones de ataque a reacción de la post-guerra. Los modelos están disponibles en una de las mejores escalas para el modelismo de aeronaves: 1/72 y están fabricados en metal y plástico inyectado de alta calidad.


Arma tu 2CV Charleston gracias a Planeta DeAgostini

Hace más de 100 años que nació André Citroën (1878-1935), uno de los innovadores de nuestro tiempo y revolucionario de la industria automotriz; tal como Henry Ford en los Estados Unidos, Citroën introdujo en Europa el sistema de producción en masa, cuando en 1919 se comenzó a producir el Tipo A.



Planeta DeAgostini rinde un merecido homenaje a este creador, y lanza uno de los más populares modelos construidos por la firma: el 2CV conocido también como el “dos caballos a vapor”. El 2CV apareció en 1948 y, si bien es cierto André Citroën no pudo verlo, seguro que estaría muy contento. La fábrica volvía a sus objetivos, fabricando un coche poderoso y fiable, su motor de 375 CC, 9 hp y dos cilindros opuestos que impulsaba una transmisión de cardan, otorgaban lo necesario para el sufrido agricultor de la post-guerra: ahorro de combustible, potencia suficiente para carga y velocidad.